miércoles, 27 de abril de 2011

¡Ganamos la batalla!

Hace un par de semanas la comunidad de ciclistas de este país se vió remecida por una terrible noticia. Un grupo de diputados UDI lanzaba un proyecto de ley que, entre otras cosas, obligaría a las bicicletas a circular por las veredas, de no existir ciclovías, prohibiéndonos nuestra libre circulación por calles y avenidas. Lo llamamos la Ley Anti-ciclista.



De forma inmediata, las diversas organizaciones de ciclismo de Santiago y Chile saltaron en defensa de nuestros derechos y en pocas horas ya estaban organizadas las respectivas ciclo-manifestaciones y las juntas de firmas para intentar frenar la situación. Algunos medios de comunicación acogieron la noticia y ayudaron a la masificación, generándose debate y opinión en los que ni siquiera se mueven en bicicleta, pero que de todas formas encontraban una aberración lo que querían hacer con nuestro noble vehículo.

La cicletada del lunes 18 de abril fue un verdadero hito histórico, donde por primera vez nos hicimos escuchar con tanta fuerza y pasión. Fuimos cientos los que pedaleamos hasta la sede del partido político que estaba atentando en contra de nuestro legítimo derecho a pedalear por las calles de este país. Fuimos cientos los que, furiosos, nos hicimos ver. Y a partir de ese ahí, fue cosa de tiempo.



De a poco los diputados fueron desvinculándose del proyecto. Sorpresivo fue cuando el diputado Hasbún, patrocinador del proyecto, se hechaba para atrás vía Twitter: "decicí retirar la firma del proyecto". La historia estaba llegando a su fin.

Finalmente, ayer por la noche y también en Twitter, me emocionaba con el twit de @ciclocerdo (Arriba 'e la chancha)

"Se baja proyecto de ley que buscaba sacar a usuarios de la bici de calles y avenidas Felicitaciones a todos los ciclistas"

Y así empezaron las celebraciones. Lo habíamos logrado.



Ganamos una batalla de forma organizada, limpia, elegante. Demostramos que los ciclistas unidos somos poderosos. Demostramos que pedaleando hacia atrás no se avanza.

Y (tengo que decirlo porque es la sensación que nos queda a muchos) si ganamos esta batalla, facilmente podemos ganar la guerra. Estoy seguro que aquí no nos detendremos.

Me doy el espacio para felicitar y agradecer a el Movimiento Furiosos Ciclistas, Arriba 'e la Chancha, Ciclismo Urbano, Rebel Callejeros, Lef Fixed Gear, Happy Ciclistas, etc. También a las cientos de cuentas personales de Twitter y Facebook que se unieron a la causa y apoyaron con difusión y sumándose a la masa cuando hubo que hacerlo.

¡A seguir pedaleando!

lunes, 25 de abril de 2011

Las ciclovías no se entienden

Hoy, viendo el ejemplificativo reportaje que Tele 13 hizo sobre lo complicado que es ser ciclista urbano en Santiago, me di cuenta de un problema que es común en todas las ciclovías y que es detectado por todos sus usuarios. Muchas veces las ciclovías no se entienden.

Creo que me va a faltar espacio para darles todos los ejemplos que conozco, así que mejor vamonos a lo general, punto por punto:

1. Intersecciones: como dice en el reportaje Sofía López, de Macleta, cuando una ciclovía llega a una intersección con una calle se produce la intersección de 3 personajes callejeros: bicicletas, autos y peatones. ¿Por qué pasa esto? Los autos jamás han respetado las demarcaciones para que se detengan en las esquinas y las ciclovías comparten las veredas con los peatones. Esta situación puede causar muchos accidentes. Accidentes menores, pero accidentes en definitiva. Bueno, otras veces ni siquiera existe una demarcación para el paso de bicicletas y peatones.



2. Tamaño y sentido: existen ciclovías muy angostas, en donde a simple vista cabe sólo una bicicleta, pero que fueron "pensadas" para tener doble sentido. Muchas veces pasa que, cuando viene de frente otro ciclista, debemos hacernos a un lado para no chocar, invadiendo el espacio de los peatones en las veredas. Otras veces, y sin saberlo, nos encontramos transitando por ciclovías unidireccionales que jamás tuvieron, al menos, un letrero que señalara su único sentido.



3. Señalética: en todas las intersecciones que no cuentan con semáforos debemos ceder el paso. Esta señal del tránsito se puede encontrar pintada en la ciclovía o en pequeñas señaléticas al costado de ellas (señaléticas que en la ciclovía de Carmen están peligrosamente pegadas a la ciclovía). La confusión surge cuando la calle con la que intersectamos también tiene ceda el paso. ¿Quién tiene la preferencia? Personalmente prefiero esperar mi turno para pasar.

Para completar este punto, les dejo está señalética que nunca pude entender y que está en la Ciclovía Infernal de Las Industrias.



A estos puntos sumemos los errores de diseño y el sentido recreacional que tienen las ciclovías de Santiago y el resto de Chile. Con sólo hacer ese ejercicio nos podemos dar cuenta que construir 10 km. más de ciclovías para interconectar las ya existentes en Santiago es una idea insuficiente.

jueves, 21 de abril de 2011

Abril, luces mil

Hace unos días, en la web de Furiosos, encontré este video que después compartí con ustedes en Facebook y Twitter, y trata sobre la visibilidad que nos brindan las luces y reflectantes en las calles, todo desde el punto de vista de un automóvil.



También, en la cicletada de el otro día, me di cuenta que no todos tienen luces para salir de noche. Eso se puede apreciar mejor en este video:


martes, 19 de abril de 2011

"UDI, entiende..."

"...la cleta es de la gente".

Anoche, centenares de ciclistas salimos a las calles en la segunda manifestación en contra de la llamada "Ley Anti-ciclista", que pretende sacarnos de las calles para hacernos circular por las veredas, cuando no existan ciclovías.



Todo comenzó pasadas las 20 horas, cuando, y como de costumbre, Ricardo Jerez comenzó la jornada con un discurso que nos motivara y encendiera los ánimos. En ese momento se nos anunció que la masa se dirigiría a la sede de la UDI, en calle Suecia. Al llegar, nos tomamos la calle y comenzaron los cánticos clásicos de este tipo de encuentros ciclísticos, además de cánticos espontáneos en contra de este partido político. Las bicicletas se alzaron por sobre las cabezas de sus dueños mientras la gente dentro de la sede miraba el espectáculo con miedo y, aparentemente, sin entender lo que pasaba.



Cuando ya fue suficiente, tomamos el camino de vuelta hacia Plaza Italia. La gente salía a las calles para encontrarse con nosotros, tomar fotografías y videos y brindarnos su apoyo, que agradeciamos con gritos, campanazos y golpes al bombo (me tomo esta licencia: ¡NOTABLE EL AMIGO QUE LLEVÓ BOMBO!).





Pero la cosa no terminó ahí. La masa pasó de largo por la Plaza Italia y siguió su rumbo hacia el Palacio de Gobierno. En ese momento comenzaron las carreras improvisadas, a las que se sumaron los perros callejeros, que más tarde tendrían un round que nos pondría nerviosos a muchos.

A la altura de Universidad de Chile, un grupo de Carabineros nos esperaba, con todo el aparataje anti-disturbios que se espera de una protesta de alto riesgo. Nos detuvieron sólo para decirnos "váyanse por la derecha". Rápidamente llegamos a La Moneda, custodiados siempre por las fuerzas policiales. Fue aquí donde pasó el hecho negativo, que no enluta para nada la maravillosa jornada. Rodolfo, uno de los pedaleros de la masa, se sobre entusiasmó e intentó subirse a unos de los postes de luz que estan ubicados a lo largo de la Plaza De La Ciudadanía, lo que inmediatamente movió a Carabineros para tomarlo detenido (si alguien sabe que pasó con él y su bicicleta, posteelo en los comentarios).



Luego de entonar unos cuantos gritos y canciones, tomamos el camino de regreso al punto de encuentro inicial. Al llegar, Ricardo se volvió a dirigir a la masa, agradeciéndonos a todos por lo que habíamos hecho. El momento también se aprovechó para que afloraran las opiniones personales de quienes de quienes accedieron al megáfono. Se habló, entre otras cosas, de quienes "reman para el otro lado", como el Centro de Bicicultura, quienes aprueban el uso de la vereda para moverse en bicicleta.

Y así terminó la ciclo-manifestación, con el sentimiento de que se había hecho algo realmente valorable y útil. Con todas mias ganas espero que haya servido para mover y hacer trabajar la cabeza de quienes pretenden patear a nuestro noble vehículo a un lado para seguir haciéndole espacio a medios de transporte contaminantes e ineficientes. Si es necesario volver a tomarnos las calles, lo vamos a hacer. ¿La bicicleta fuera de las calles?, sobre mi cadaver.

Gracias a "El César" por facilitar las fotos a cambio de una mención.

jueves, 14 de abril de 2011

Ladrones de bicicletas

Ayer en Facebook, Tamara Obreque, nos contó sobre un robo a un ciclista que ella misma presenció. En Pedro de Valdivia con Providencia vió como una mujer "llamativamente vestida" parada junto a su bicicleta, pidiendo ayuda porque se le había salido la cadena. Un ciclista de buena voluntad se detuvo a ayudarla con su problema. Entonces ella se ofreció a detener su bicicleta mientras él arreglaba la cadena. En eso, ella se sube a la bicicleta y escapa. El ciclista intenta perseguirla pero un peatón (complice de la mujer) lo detiene, lo golpea y también se da a la fuga. Seguramente la bicicleta que estos ladrones dejaron ahí no valía ni un cuarto de lo que valía la bicicleta robada.



Pero, al parecer, este tipo de robos no son nuevos. He escuchado diversas historias de robos de bicicletas, y todas son muy tristes y dejan con una sensación de impotencia. Por ejemplo, la otra vez me contaron que, también en Providencia, un ciclista se dirigía hacia su universidad cuando un grupo de delincuentes le lanzaron una cadena a la rueda, trancándola, haciendo que el pobre se cayera de cabeza y se hiriera su cara. Los ladrones tomaron la bicicleta y huyeron tranquilamente.

Y así, hay cientos de historias. El robo de bicicletas se da mucho y no sólo aquí, sino que en todo el mundo. La bicicleta es un vehículo fácil de robar, de transportar y de reducir. Basta ver el subforo Bicicletas Robadas de Terrabike.com para hacerse una idea de la cantidad de bicicletas que se roban.

¿Qué podemos hacer para evitar un robo? Andar muy atento a nuestro entorno. Lo que hago yo en las luces rojas es empezar a reducir la velocidad antes de llegar a la esquina, pero jamás detenerme, así cuando llega la luz verde retomo la marcha ya en movimiento. También evito pasar por lugares que se reconocen como peligrosos. Si ando de noche no lo hago si es muy tarde. En la madrugada, si bien casi no pasan autos ni personas, si existen delincuentes que en actos de desesperación buscan robos fáciles y, a esa hora, lo hacen con mucha violencia. Evito dejar mi bicicleta en estacionamientos muy solitarios. Prefiero aquellos donde hayan guardias de seguridad. Si no hay bicicleteros, prefiero andar con mi bicicleta a mi lado, donde sea que entre. Si viven en casas, no dejen sus bicicletas afuera. Alguna vez, cuando niño, me robaron una bicicleta que dejé en mi patio trasero por la noche.

Si se me pasa un consejo, compártanlo en los comentarios. La extra seguridad no está de más. Por eso mismo les recomiendo los candados Kryptonite que son muy poderosos. Es tanta la seguridad de estos candados que al comprarlos tienes que registrar el código de tu llave en su web y si se te llega a perder la llave, te la mandan a tu casa, porque las llaves de Kryptonite son únicas. En su web se puede enterar de más: www.kryptonitelock.com.



Claro, si van a comprarse una Kryptonite tienen que saber ocuparlas bien...